Lleva un tiempo de moda esta palabreja, la cual rara vez se pronuncia bien, desde que se repite una y otra vez en cierto programa semanal de televisión acerca del misterio y el mundo de lo paranormal. Pero aunque parezca mentira no a todo el mundo le ha quedado claro a qué hace referencia. Pues bien, simplemente se trata de un cambio en el proceso de percepción humana frente a imágenes. Y digo imágenes pudiéndome referir también a sonidos, pero nos saldríamos de la etimología de la palabra (-eidolia viene de eidolon, que significa imagen en griego). Y digo cambio pues tanto puede ser un error de percepción como algo buscado e intencionado.
Quizá pueda decir que la pareidolia más popular es sin duda el viejo pasatiempo de buscar figuras reconcibles en las nubes; de pequeños hemos jugado a eso o bien por casualidad se nos ha presentado la ocasión de decir "mira papá, esa nube parece un perro". Es un ejemplo de pareidolia general, pues no sólo nuestro cerebro busca caras o siluetas de personas, hecho el cual recibe en ocasiones el nombre de personalización visual (entre otros) y que lleva al observador a buscar formas humanoides o de rostros en sombras, dibujos en principio abstractos, formas en las paredes, etc. Aquí todo vale; barcos, aviones, cucharas gigantes o leones de Nemea. Nuestro cerebro es capaz de ver cualquier cosa en una nube pues se toma como un juego y se le dedica tiempo, escapando de lo que sería una primera impresión no racionalizada.
Esta nube puede parecer un pequeño elefante.
Otra de las pareidolias más normalizadas globalmente es la que nos lleva casi sin poder evitarlo a asociar el frontal de algunos vehículos (coches, camionetas, etc.) con rostros humanos. Cuando miramos de frente un coche rara es la vez que no nos imaginamos casi al instante una cara, con sus ojos (faros) como elemento más resaltante. De hecho, los fabricantes de automóviles diseñan los frontales de sus vehículos teniendo esto muy en cuenta, sobre todo en zonas del mundo como Oriente, donde esto va más allá de un simple detalle gracioso y se toma muy en serio.
Pero ni las nubes ni los faros de un coche son tan atractivas como aquello que es generado por algo desconocido; una nube sabemos que adopta formas aleatorias y que la suerte decidirá si se parece a algo o no. Lo entendemos. Un coche sabemos que lo mejor es que lleve dos faros, uno en cada extremo, y el hecho de que nos parezcan ojos pues es fruto o bien del azar o bien de una manifestación voluntaria o no de diseño natural aplicado al artificial. Pero también lo entendemos (o al menos lo dejamos pasar sin demasiada ansia de investigación al respecto). Pero cuando se nos presenta una sombra, una figura misteriosa, algo que no sabemos de dónde procede o qué lo produce, la cosa cambia. Y no digamos cuando en ello vemos la silueta de una persona, la cara siniestra de un animal desconocido o una supuesta maravilla de la construcción primitiva. Uno de los ejemplos más conocidos es algo que todavía muchos creen que no existe, la famosa cara de Marte en la región ecuatorial (marciana) de Cydonia. Se trata para quien no lo sepa de una formación montañosa que, con una particular incidencia de la luz solar, se asemeja a una cara humana o pseudohumana. Durante mucho tiempo se ha especulado con la posibilidad de que se trate de una construcción artificial realizada por alguna civilización ya desaparecida o bien alejada del planeta, aunque hace relativamente pocos años la NASA ha supuestamente demostrado con diversos análisis que se trata de una formación geológica completamente natural. ¿Construcción o pareidolia? Bueno, realmente si fuese una construcción se trataría de una pareidolia al mismo tiempo, pues al necesitar luz dirigiéndose a la montaña con una inclinación concreta, dicha construcción estaría diseñada para provocar dicha pareidolia. Pero ése es otro tema.

La famosa "cara" de Marte.
La parte más misteriosa e incómoda de las pareidolias es sin duda la inexplicable e imposible de probar o desmentir, aquellas experiencias personales que duran un instante y desaparecen, esas fotografías que parecen mostrar una tétrica silueta al fondo que tanto puede ser una persona, un efecto visual o... lo que la imaginación nos diga. Sin duda hay cosas para las cuales no hay explicación, al menos de momento, pero teniendo en cuenta estos fenómenos visuales podemos dedicar parte de nuestro tiempo a jugar como con las nubes tumbados en la hierba, como cuando éramos pequeños, sin darle mayor importancia por si resulta que no la tiene.
Así recoge la noticia ElPeriodico.com:
A 165.000 años luz de la Tierra vive el –que se sepa hasta ahora– astro más grande y luminoso del Universo. Su peso, 320 veces la masa del Sol, duplica el de cualquier estrella conocida hasta la actualidad, lo que la convierte «en un monstruo», en palabras de los expertos. Una verdadera rareza, vaya. Ha sido localizada en la nebulosa Tarántula, en la galaxia conocida como Gran Nube de Magallanes, y sus descubridores la han bautizado como R136a1.
«Es improbable que este nuevo récord sea superado en breve», afirmó ayer Paul Crowther, profesor de Astrofísica de la Universidad de Sheffield (Reino Unido) y director del equipo autor del hallazgo. El descubrimiento ha sido posible gracias a al Very Large Telescope (VLT o Teles-copio Muy Grande), situado en el Observatorio Europeo Austral, en Chile. También se ha utilizado información de archivo del Telescopio Espacial Hubble de la NASA.
Pero R136a1 no es solo la estrella de mayor masa que se haya encontrado hasta el momento. También es la más luminosa, unas diez millones de veces más que el Sol. Si reemplazara al Sol, observó el profesor Rafael Hirschi, de la universidad británica de Keele, «su alta masa reduciría la duración del año de la Tierra a tres semanas y bañaría a la Tierra con una radiación ultravioleta increíblemente intensa, haciendo imposible la vida en nuestro planeta».
«La existencia de tales monstruos, millones de veces más luminosos que el Sol, que pierden peso a través de vientos muy poderosos, podría proporcionar una respuesta a la incógnita de cuán masivas pueden ser las estrellas», señalaron ayer fuentes del observatorio austral.
A 40.000 GRADOS / Junto a R136a1, en la misma nebulosa Tarántula, los investigadores localizaron otras estrellas con temperaturas superficiales sobre los 40.000 grados: unas siete veces más calientes que el Sol, algunas decenas de veces más grandes y varios millones de veces más brillantes que éste. Además, comparaciones con modelos indican que varias de esas estrellas nacieron con masas superiores a 150 masas solares.
Las estrellas muy masivas producen flujos poderosos. «A diferencia de los humanos, estas estrellas nacen pesadas y pierden peso con la edad. Al tener poco más de un millón de años, la R136a1 tiene una edad mediana y ha sufrido una intensa pérdida de peso, despojándose de una quinta parte de su masa inicial», agregó Crowther.
Una foto del telescopio espacial Hubble de la nebulosa "Tarántula", donde se encuentra dicha estrella:

Enlace a la noticia:
http://www.elperiodico.com/es/noticias/sociedad/20100722/mayor-estrella-jamas-vista/398901.shtml
Gracias a:
http://www.forovegetariano.org/foro/showthread.php?t=31207